La “Muy Noble, Leal y Benéfica” ciudad de Plasencia fue fundada por el rey castellano Alfonso VIII en 1.186, pero le concedió sus fueros en el año 1.189. UT PLACEAT DEO ET HOMINIBUS”, (Para que agrade a Dios y a los hombres), es la leyenda que figura en su escudo en cuyo centro campea un castillo mazonado; a la derecha de éste un castaño y a la izquierda un pino, ambos con raíces al descubierto.

 

         Se encuentra situada al norte de la provincia de Cáceres, dentro de la Ruta de Plata y a orillas del río Jerte. Sus poderosas murallas contaban además de doble muralla y 78 torres defensivas de las que se conservan 22, además de un alcázar, este fue derruido en 1941.

 

           Durante el año 1.189 el Papa Clemente III la elevó a Sede Episcopal. Durante este siglo se comenzó la construcción de la primera Catedral, de estilo Románico, conocida como Catedral Vieja, está quedó inacabada y adosada a ella se construyó la Catedral nueva de estilo Plateresco.

 

             Su carácter y espíritu militar llevó a los caballeros placentinos a ser partícipes en grandes batallas tales como: La Batalla del Castillo, Alardeos, Las Navas de Tolosa, Reconquista de Sevilla...

 

             En el año 1492 Plasencia fue concedida al Señorío de Zúñiga, de aquí que se levantaran tumultos y discordias durante años, hasta que se solventaron, cuando el rey Fernando el Católico jura a las puertas de la Catedral que defenderá la libertad y los fueros Placentinos.

 

           En 1475 se desposó en la ciudad el rey de Portugal con su sobrina doña Juana la Beltraneja, pero el matrimonio no fue validado por el Papa debido a su parentesco. Juana además alegó derechos sobre la Corona de Castilla, echo en el que fue apoyada por la mayoría de los nobles de la zona, en castigo por este apoyo todas las torres de sus casa y palacios fueron desmochadas, perdiendo una parte de su altura.

 

             La ciudad también fue un lugar de estudio y de cultura debido a que llegó a albergar hasta tres universidades, dos regidas por los Dominicos y la otra por los Jesuitas.

 

             Por ella han pasado reyes como, Alfonso VIII, Felipe V, Enrique IV, Los reyes Católicos, e incluso santos, Sta. Teresa de Jesús, Pedro de Alcántara, Fco. de Borja, ... El poeta José María Gabriel Y Galán dedicó un verso a Plasencia describiéndola como "ciudad de historia gloriosa, bellos campos, cielo hermoso, vida honrada y laboriosa, puro instinto religioso, sabios hombres que admirar, joyas de arte que lucir, y bellas mujeres a las que amar..."

 

 

             Plasencia a lo largo de sus ocho siglos, ha acogido a importantes familias nobles: Los Carbajal, Cámara, Trejo, Paniagua, Pérez del Bote, Zúñiga...

             Su estructura como todas las ciudades de la edad media es de tipo radial. En las que sus calles eran de tipo gremial, reuniéndose cada grupo de mercaderes o de oficios en una misma calle, tales como: La calle Zapatería, Calle de los Quesos... ,y todas girando a su núcleo central la Plaza Mayor, lugar en el que se representaban los espectáculos, ejecuciones y donde tenía y aún tiene lugar el particular Mercado de los Martes, que se vuelve especial El día del Martes Mayor, uno de los días grandes de la ciudad de Plasencia. (1ª semana de agosto), en la que su plaza y calles colindantes se convierten en asombrosos mercados medievales cuyos puestos ofrecen a sus visitantes todo tipo de artesanía y productos de las comarcas.